Te dicen que los dejes, que lo único que hacen es lastimarte y vos quedas ahí pensando ''la concha de tu madre dejá de hablar al pedo'', y después pensas un poquito y sí, tienen razón. Cada vez que se ponen idiotas te dicen las cosas más espantosas, cosas que ni vos misma que te detestas te las decís, y mierda, se siente como mil puñaladas. Sentís el filo de un cuchillo entrando lentamente, que avanza y te lastima cada vez más con cada palabra. Y uno se queda sentado llorando porque ama esa persona, se dice a si misma que esto va a pasar y que es una sola vez, y después cuando menos te la esperas pasa otra vez. Así sucesivamente hasta que bueno te cansas. Yo no me canso, soy masoquista a más no poder parece, debido a que sigo acá y cada vez que pasa yo la veo venir, pero no hago nada, simplemente quedo ahí.
Que frustración.